​DISPENSACIONES Y PACTOS

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​          Sirviendo a un Dios Vivo

SERIE: DISPENSACIONES Y PACTOS
 
Tema: Introducción General
Nota: Al final de algunas partes de esta serie, la letra s se encuentra entre paréntesis seguida por un número. Esto se refiere al número de la página de la biblia Scofield, donde está la base o fundamento de lo expuesto.
 
     En esta serie presentaré las diferentes dispensaciones y pactos que han sido ofrecidos por nuestro Dios, para darnos la oportunidad de acercarnos a Él cada vez que fallamos. Comentaré sobre el hecho de que hoy en día, nosotros los cristianos estamos viviendo en la gracia y no bajo la ley. Esto lo debemos tener claro, para no permitir que nadie venga a tomar las partes de la ley que le conviene, con el propósito de someternos a obedecer y a cumplir con lo que Cristo ya cumplió por nosotros.
 
     Desde antes de la fundación del mundo, la Palabra nos revela que ya Jehová tenía planificado el proceso de nuestra salvación. Cuando Adán y Eva pecan en el Edén, inmediatamente Jehová realiza el primer acto de justificación, derramando sangre y cubriéndolos con túnicas de pieles. Jehová Dios continúa presentándole al hombre diferentes formas y las clasifica, llamándolas “dispensaciones y pactos”, las cuales van siendo dadas al hombre por Jehová en una forma progresiva. Esa forma progresiva comienza en el Jardín del Edén y se extiende hasta la “Dispensación de la Gracia” por nuestro Señor Jesucristo. Sólo esperamos la plenitud de la “Dispensación del Reino”. En parte, esta dispensación ya está entre nosotros a través de nuestro Señor Jesucristo y del Espíritu Santo.
 
     Damos infinitas gracias a Jehová Dios, porque a pesar de nuestra infidelidad, Él sigue siendo fiel y amándonos. Él nos sigue llamando y brindando oportunidades de salvación a todos. A su nombre sea toda gloria y toda honra, por los siglos de los siglos. Amén.
 
Dispensación


 “Período de tiempo durante el cual el hombre es puesto a prueba con referencia a cierta revelación específica de la voluntad de Dios. Edades divinamente ordenadas que condicionan la vida humana sobre la tierra. Es un método de prueba” (S-4).
a.      Inocencia: Génesis 1:28.
        “El hombre fue creado en estado de inocencia. Estuvo sujeto a una prueba simple. Fue advertido sobre los resultados de la desobediencia.            El hombre desobedeció y el resultado del juicio fue la expulsión de Adán y Eva del Edén (Génesis 3:24). Para más información leer:

          1 Timoteo 2:14” (S-4).


b.     Conciencia: Génesis 3:23.
        “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal”, Génesis 3:22ª. “Y lo sacó Jehová del huerto del          Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.” Génesis 3:23. Esta dispensación termina con el juicio del diluvio.

         Para más información, ver Génesis 3:24 y Génesis 6:5” (S-9).
 
 
c.      Gobierno Humano: Génesis 8:20.
         “Esta dispensación establece el gobierno del hombre por el hombre. El hombre es responsable de gobernar el mundo para Dios. Esta                     responsabilidad descansó sobre toda la raza, judíos y gentiles. El pueblo de Israel fracasó bajo el pacto palestino

          (Deuteronomio 28:1 y 30:10)  y sus consecuencias fueron las cautividades.

          La prueba de la raza en general concluyó con el juicio de la confusión de lenguas. Tanto los judíos como los gentiles,

          han gobernado para sí mismos y no para Dios. Para más información ver: San Lucas 21:24, Apocalipsis 16:14, Daniel 2:36-45,

         Hechos 15:14-17” (S-15).


d.     Promesa: Génesis 12:1 hasta Éxodo 19:8.
        “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

        Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.” Génesis 12:1-2.

        Este pacto es por gracia y de manera incondicional. Lo único que tenían que hacer los descendientes de Abraham

        para heredar todas las bendiciones del pacto, era permanecer en Canaán. En Egipto perdieron las bendiciones, pero no el pacto.

        La ley no anula el pacto hecho con Abraham” (S-19).


e.      La Ley: Éxodo 19:8, San Mateo 27:35.
         “Se extiende desde el Sinaí hasta el Calvario, es decir, desde el Éxodo hasta la Cruz. La ley fue propuesta y no fue impuesta hasta que               Israel voluntariamente la aceptó. Israel despreció la gracia que disfrutaba durante la dispensación de la promesa al aceptar la ley.

        Para más información, leer Gálatas 5:1-4. Condición del hombre al principio: Éxodo 19:1-4. Su responsabilidad: Éxodo 19:5-6 y 20;                       Romanos 10:5. Su fracaso: 2 Reyes 17:7-17 y 19; Hechos 2:22-23. El juicio: 2 Reyes 17:1-6 y 20; 2 Reyes 25:1-11;

        San Lucas 21:20-24” (S-89).


f.        La Gracia: San Juan 1:17
          “Comienza con la muerte y resurrección de Cristo. La base de la prueba es aceptar o rechazar a Cristo como Salvador. Aquí las buenas              obras son el fruto de la salvación. El resultado inmediato de la aplicación de esta prueba fue el rechazo de Cristo por su propio pueblo y su           crucifixión por judíos y gentiles (Hechos 4:27). El resultado predicho de esta prueba a que el hombre se somete bajo la gracia es la                       apostasía de la iglesia profesante (2 Timoteo 3:1-8) y los consecuentes juicios apocalípticos. La Gracia se manifiesta de dos maneras: en la         salvación del pecador (Romanos 3:24), y en el andar y servicio de los que son salvos (Romanos 6:15). Para más información, ver: Tito 3:4-           5, Romanos 3:21-22 y 8:4, Filipenses 3:9, San Juan 1:17, Romanos 10:4-10, Efesios 2:1-9, Romanos 4:4-5” (S-1072).


g.       Reino: Efesios 1:10
         “Esta dispensación es la del cumplimiento de los tiempos. Esta dispensación es idéntica con el reino pactado con David (2 Samuel 7:8-17,            Zacarías 12:8, San Lucas 1:31-33 y 1 Corintios 15:24). Esta dispensación reúne en sí, bajo el dominio de Cristo, todos los “tiempos”                     pasados. Para más información ver: Isaías 11:3-4, San Mateo 25:31-46, Hechos 7:30-31, Apocalipsis 20:7-15, 2 Tesalonicenses 1:6-7,                   Romanos 8:17-18, Romanos 11:25-27, Ezequiel 39:25-29, Daniel 2:34-35, Apocalipsis 19:15-21, Génesis 3:17, Isaías 11:6-8,

        Romanos 8:19-21” (S-1207).