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​          Sirviendo a un Dios Vivo

                                                                                   EL APOCALIPSIS DE JUAN


¡Que el Señor sea con nosotros!

Introducción

El escritor de este libro es el apóstol Juan en el año 96 D.C. El tema del Apocalipsis es el Señor Jesucristo. Nuestro Señor se presenta en tres maneras en este libro profético: En cuanto al tiempo 1:1-4; en cuanto a la relación que Él tiene con las iglesias que incluyen, la gran tribulación y el reino; en sus oficios como Sumo Sacerdote, que incluye el esposo, Rey y juez.

En los primeros tres capítulos está contenido el mensaje a las siete iglesias. Podemos tomar estos mensajes en sentido profético, referente a las siete etapas de la historia espiritual de la iglesia.

Cuatro escuelas interpretativas del Apocalipsis

Cuando hablamos del contenido escatológico del Apocalipsis, nos referimos a las cosas o eventos que están por ocurrir. Hay cuatro escuelas interpretativas del Apocalipsis, es decir, cuatro formas de entender el libro de Apocalipsis. Está la forma Preterista, que nos dice mayormente que este libro se escribió para el tiempo del apóstol Juan, hasta el final del imperio Romano. La base de esta forma es que en un principio el Apocalipsis se escribió para las siete iglesias. La forma de interpretación Historicista se refiere a la historia desde la primera venida de Cristo hasta su segunda venida y lo que sucederá luego. Cada evento del Apocalipsis debe corresponder a ciertos eventos históricos. La forma Idealista establece que el contenido del Apocalipsis fue aplicable con sus mensajes para el primer siglo. También contiene profecías para el futuro. Los principios establecidos en este libro no pierden vigencia, sino que mantienen su aplicabilidad en la vida cristiana, presente, pasada y futura. Cada símbolo podría ser aplicado a diferentes cosas o circunstancias en diferentes tiempos. La forma interpretativa Futurista señala los símbolos y eventos presentados en Apocalipsis como referentes a eventos que ocurrirán poco antes de la venida de Cristo. Esta es la forma más popular en el pueblo cristiano.

La pregunta que casi siempre surge al estudiar el libro de Apocalipsis es, “¿Cuál de las cuatro formas de interpretar el Apocalipsis es la correcta?” A este respecto diré que, cuando tomaba un curso sobre el libro de Apocalipsis, escuché lo que para mí es la respuesta a esta pregunta. Las cuatro formas están correctas y esto sólo pudo ser posible por la sabiduría de Dios. Este libro tiene la peculiaridad de poder hablarnos a todos, refiriéndose a diferentes tiempos y circunstancias. Todos podemos recibir el mensaje o revelación que necesitamos al escudriñar este libro. Muy importante es señalar que el enfoque que utilicemos, ya sea Preterista, Historicista, Idealista o Futurista, dependerá del texto que deseemos tratar o analizar.

Resumen de Mensajes a las Siete Iglesias

La Iglesia de Éfeso

La Iglesia de Éfeso es la iglesia representativa de la iglesia apostólica del año 30 al 100 D.C. Esta iglesia tuvo el auge evangelístico más grande que ha tenido la iglesia. Durante estos primeros 100 años, el liderato de la iglesia estuvo en manos de judíos. Cuando el liderato pasó a manos de gentiles, entonces comenzó la corrupción, deformaciones, etc. El Apocalipsis dice que durante la gran tribulación, el mundo va a ser invadido otra vez por 144,000 evangelistas judíos.

La Iglesia de Esmirna

Iglesia perseguida 100 a 312 años D.C. Esta iglesia pasó la prueba. Cristo no le reprocha nada. El que venciere no sufrirá la segunda muerte.

La Iglesia de Pérgamo

Satanás usa otra estrategia. Esta iglesia no fue perseguida porque Satanás vio que cuando persiguió a Esmirna, la iglesia creció. Satanás atacó a esta iglesia desde su interior. Desde el año 321 hasta el 606 D.C. Pérgamo es la iglesia representativa del Estado y por tanto se corrompe al tener que aceptar prácticas idólatras y otras similares. El que venciere comerá del maná y le daré una piedrecita blanca (símbolo de absolución). En el sistema romano, al inocente se le daba una piedra blanca como prueba de su absolución. Apocalipsis dice, una piedrecita blanca con un nombre nuevo, es decir, el nombre nuevo que denota salvación.

La Iglesia de Tiatira

“Tengo contra ti que toleras a Jezabel. Al que venciere le daré autoridad sobre las naciones y le daré la estrella de la mañana”.

La Iglesia de Sardís

“Los que no se han manchado andarán conmigo en vestiduras blancas. El que venciere será vestido de vestiduras blancas, y no borraré su nombre del libro de la vida”.

La Iglesia de Filadelfia

“Te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero. Al que venciere le haré columna en el templo de mi Dios”.

La Iglesia de Laodicea

“No eres frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Sé pues celoso y arrepiéntete”.

El desarrollo o cumplimiento del mensaje profético a estas iglesias, lo podemos ver claramente en la historia de la Iglesia Cristiana.

El seno de Abraham

Los que morían salvos en el Antiguo Testamento, iban a un lugar cerca del infierno llamado “El seno de Abraham”. Los que murieron salvos antes de Abraham, posiblemente iban a ese mismo lugar, que luego de la muerte de Abraham se le llamó, “El seno de Abraham”. La descripción de ese lugar la encontramos en San Lucas 16:19-31, “El rico y Lázaro el mendigo”.

Cuando Jesucristo murió crucificado, fue sepultado y descendió al infierno y al tercer día resucitó de entre los muertos y subió a los cielos. El Salmo 68:18 y Efesios 4:8 nos relata: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto llevó cautiva la cautividad”. Esta porción de la Palabra ha sido interpretada por algunos teólogos como el momento en que nuestro Señor resucita de entre los muertos y se lleva el seno de Abraham al cielo junto con Él. Desde ese momento, todo el que ha muerto salvo, al igual que en el Antiguo Testamento, su cuerpo va a la tierra, pero su espíritu va al paraíso o tercer cielo.

Debemos tener presente que al traducir de un idioma a otro, en muchos casos se pierde un poco la esencia del significado de algunas palabras. En varias ocasiones se utiliza la palabra “alma” para referirse al cuerpo físico. En otras, “alma” se usa en lugar de espíritu y viceversa.

Algunos teólogos y estudiosos expresan que cuando el cuerpo físico muere, el alma muere también. Otros dicen que el alma también va al tercer cielo junto al espíritu. Los que dicen que el alma muere con el cuerpo físico se basan mayormente en que la Palabra nos dice que el cuerpo va al polvo de donde fue tomado y el espíritu vuelve a Dios que lo dio.

Hermanos, todo esto es muy interesante y materia de estudio para los que han sido llamados a profundizar en la escatología. Para mí, en realidad tengo que confesar que lo que me interesa es que soy salvo, y que debo cumplir con el propósito de mi llamado, dando el máximo.

Está muy claramente expresado en la Biblia que habrá un rapto. Si el Señor viene con los espíritus o con las almas de los muertos en Cristo, si almas o espíritus esperarán los cuerpos glorificados en las nubes, o si bajarán a reunirse con esos cuerpos para que resuciten glorificados, eso es bonito saberlo, pero realmente eso no cambia nada. Si es de una o de otra forma, para mí es lo mismo. Lo importante es que nuestro nombre esté escrito en el libro de la vida.

Lo que ha de venir

Luego del mensaje a las siete iglesias, Juan, a través de su visión, continúa revelándonos los eventos futuros o escatológicos que sucederán. Les señala desde los principios de dolores hasta el fin, cuando reinaremos con Jesucristo para siempre. Muchos de estos eventos ya habían sido revelados desde el libro de Génesis hasta las Epístolas. El libro de Daniel, Isaías y otros, contienen muchas de las profecías que luego nos fueron reveladas con mayor claridad en el libro de Revelaciones.

Confieso que por muchos años, al igual que muchos cristianos, no deseaba estudiar el libro de Apocalipsis debido a la forma en que hace algunos años se enseñaba. Se acostumbraba enseñar mayormente sobre los juicios, tribulaciones y todas esas cosas negativas, aterradoras como el Armagedón, el anti-Cristo, la bestia, el 666, el falso profeta, el lago de fuego, etc.

Los siguientes versículos describen lo que sucederá en el rapto:

1 Tesalonicenses 4:13-18: “Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras”.

1 Tesalonicenses 5:2: “Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche”.

Al leer estos versículos, tenemos que aceptar que nosotros, la iglesia de Cristo, no tendremos que pasar por ninguna de las cosas negativas que señalé anteriormente. Los que han muerto salvos en Cristo, sus cuerpos han ido a la tierra y sus almas o espíritus esperan el momento del rapto en el tercer cielo, es decir, en el Paraíso. En el rapto, los cuerpos de los muertos en Cristo resucitarán glorificados y se elevarán a juntarse con sus almas en los aires, donde estará nuestro Señor con las almas de los muertos salvos. Luego, los salvos que estén vivos, serán arrebatados hasta los aires también. Jesucristo se irá al paraíso con los resucitados y los que han sido arrebatados, a celebrar las bodas del cordero por siete años. Para más información, leer: 1 Tesalonicenses.4:14-17; San Mateo 25:1-13; Apocalipsis 19:7-9.

Desde el momento que suceda el rapto en la tierra, comienzan los siete años de la gran tribulación. Los primeros tres años y medio se caracterizan por la búsqueda de la paz a cualquier precio.

Al final de estos primeros tres años y medio, se exige adorar a la bestia, e Israel se niega a adorar y así comienzan los próximos tres años y medio; durante los cuales sucederán las cosas más horribles. No debemos olvidar que la Iglesia fue arrebatada y por tanto, los que queden en la tierra, ya no estarán en La Gracia. Ahora, la salvación eterna no se logrará con sólo aceptar a nuestro Señor Jesucristo. Ahora, además de aceptar a Jesucristo, son necesarias las obras, o sea que se necesitará la fe y las obras. Muchos tendrán que huir a los montes a esconderse. Otros tendrán que dejarse cortar la cabeza para poder ser salvos. Por esto es que San Mateo 10:22 y San Marcos 13:13, dice:

El que Persevere Hasta el Fin, Éste Será Salvo

San Mateo 10:22 y 24:13, San Marcos 13:13:

“El que persevere hasta el fin, éste será salvo”.

En ese tiempo, Dios levantará 144,000 evangelistas judíos, o sea el remanente fiel. Estos evangelistas predicarán sin importar todo lo que tendrán que sufrir. Algunos estudiosos de la Palabra dicen que los únicos que podrán ser salvos en ese tiempo, serán los que nunca habían escuchado la Palabra. Otros opinan que aunque hubiesen escuchado, si aceptan al Señor y pasan las pruebas, podrán ser salvos. En esa época, esos 144,000 evangelistas y una gran multitud de gentiles serán salvos.

Apocalipsis 7:3-4: “Diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel”.

Apocalipsis 7:9: “Después de esto miré, y he aquí, una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del cordero, vestidos de ropas blancas y con palmas en las manos”.

Luego de esto, ocurrirá “La segunda venida de Cristo” y todo ojo le verá. Satanás será atado por mil años y comenzará el milenio. Este Cristo que viene en esta segunda venida, ahora viene en gloria, como Rey de Reyes y Señor de Señores. El Señor hará juicio aquí en la tierra a todos los que estuvieron durante la Gran Tribulación.

¡Que la luz del Señor nos guíe!

Pastor Álvaro Rolón