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​          Sirviendo a un Dios Vivo

                                                              EL SERVICIO CRISTIANO

Anterior al avivamiento cristiano en las iglesias, los servicios se llevaban a cabo en un ambiente muy formal. Eso le restaba entusiasmo, animosidad a las diferentes actividades rutinarias. No podemos dudar que esta forma de servir al Señor, Él la recibía con agrado, porque el Señor ama todo lo que hacemos de corazón. A pesar de todo esto, a esta actividad le hacía falta ese gran avivamiento de parte del Espíritu Santo.

Cuando comenzó el avivamiento en la calle Asusa, todo se transformó en alegría, gozo y entusiasmo. Aún en las iglesias históricas, los hermanos comenzaron a interesarse en el nuevo estilo, y la curiosidad los llevó a visitar los templos donde se realizaban estos servicios. Algunos lo aceptaron y aún se hicieron parte de este movimiento carismático. El movimiento continuó creciendo y creciendo debido a su dinamismo y dedicación.

Todo esto fue maravilloso, pero pasamos de un extremo al otro. Esto significa que dejamos el tipo de servicio muy formal por el completamente informal. En los servicios que llamaremos Pentecostales, en algunos lugares estas actividades se realizaban sin mucho orden. Es decir, que uno o más hermanos comenzaban a hablar en lenguas, otros danzaban, algunos oraban en voz alta, etc. Todo esto continuaba, aunque ya había comenzado el servicio. A veces el pastor no se atrevía a detener a los hermanos, porque se podían enojar e irse de la congregación. Era poco lo que se podía entender, pero para estos humildes y sinceros hermanos, esto era lo que le agradaba al Señor. Para explicar este estilo de adoración, ellos citaban algunas escrituras que, según ellos, justificaban este estilo de adoración.

Efesios 4:30: "Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención."

Ellos entendían que cuando comenzaban a hablar en lenguas, o alguna otra actividad, era algo de lo cual no tenían control. Pensaban que tenían que continuar hasta que el Espíritu Santo terminara. Exactamente esto mismo había ocurrido en la iglesia primitiva. Pablo tuvo que imponerle un orden.

1 Corintios 14:26-33: "¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación. Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios. Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero. Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados. Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos."

Gracias al Señor, hoy día el orden en las iglesias de avivamiento ha mejorado considerablemente. Aún en la actualidad, hace falta un poco más de dedicación al estudio profundo de las escrituras. Recuerdo hace muchos años la citación de porciones bíblicas, para justificar el no prepararse intelectualmente para servirle al Señor.

1 Corintios 1:26:31: "Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor."

Salmo 81:10: "Yo soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto; Abre tu boca, y yo la llenaré."

San Mateo 10:19-20: "Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar. Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros."

1 Corintios 2:1-4: "Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder."

Santiago 1:5: "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada."

Eclesiastés 12:12: "Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne."

Podríamos encontrar muchas otras porciones de la biblia, que han sido usadas para negar la necesidad de estudiar o prepararse teológicamente. La gran mayoría de los hermanos se sabían de memorias estas citas bíblicas y más.

Efesios 1:16-17: "no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él."

En la cita anterior encontramos que Pablo oraba para que el Señor les diera a los Efesios, espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él. Aquí la interpretación más fácil sería pensar que el dar espíritu de sabiduría y revelación sería algo automático, sin necesidad de la persona hacer algo. Otra manera de pensar, podría ser que Dios ponga en nosotros el deseo, interés y dedicación a esforzarnos por alcanzar sabiduría y revelación. En este último caso, sería el dedicarnos al estudio de la palabra sistemáticamente, en consagración.

Hermanos, el Señor ha pagado por nuestra salvación y vida eterna, sin costo alguno para nosotros, pero todo lo demás cuesta. En varios de mis estudios bíblicos he abundado en este tema ampliamente.

San Pablo era Saulo de Tarso, educado a los pies de Gamaliel. En otras palabras, Pablo había recibido la mayor educación que se podía adquirir en su tiempo. Sin embargo, cuando recibe el llamado directo de parte del Señor, él no comienza inmediatamente a predicar, sino que primero se fue a preparar, a pesar de todo el conocimiento que poseía.

Hechos 22:3: "Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros."

Gálatas 1:15-18: "Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre, ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco. Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días;"

Cuando encontramos en la biblia que se refiere a la sabiduría y conocimiento en una forma aparentemente negativa, se refiere a lo humano. No se refiere a la sabiduría y conocimiento que viene del Señor. Algunos usan estos textos bíblicos para negarse a estudiar formalmente. Dicen que todo conocimiento y sabiduría se puede obtener directa o espiritualmente del Señor. La siguiente porción bíblica nos indica que prepararse bíblicamente, bajo la dirección de maestros de la Palabra, es voluntad del Señor.

Efesios 4:11-12: "Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,"

2 Timoteo 3:16-17: "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra."

2 Timoteo 3:14-15: "Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús."

El Señor nos exhorta, nos requiere prepararnos en la Palabra para dar un servicio eficaz a nuestros hermanos. La siguiente porción nos exige que lo hagamos con diligencia.

2 Timoteo 2:15: "Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad."

Aún, la Palabra aconseja recompensar a la persona que nos instruye, que generalmente es el maestro. Esto no implica que el maestro, el pastor o quien sea, se va a aprovechar del estudiante. Siempre hay que tener cuidado con los falsos ministros.

Gálatas 6:6: "El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye."

Hermanos y amigos, son muchas las escrituras que señalan la actividad didáctica o de enseñanza de la Palabra. Por esta razón, a continuación les presento algunas otras porciones sobre este tema:

San Mateo 4:23, 5:2, 5:19, 7:29, 11:1, 10:24-25, 11:1

San Lucas 6:40

Hechos 4:2, 4:18, 5:25, 5:42, 8:31. 13:1. 18:11

Romanos 16:19

1 Corintios 11:23, 12:28-29, 14:31, 15:3

Efesios 5:15

Colosenses 1:27-28, 3:16, 1:28, 1:5-7

2 Tesalonicenses 2:15

1 Timoteo 2:7, 3:2, 5:17

2 Timoteo 1:5, 1:11, 2:2, 2:24, 3:16

Tito 1:9

Hebreos 5:12

Santiago 3:1

Proverbios 11:14, 15:7, 15:31

Hermanos y amigos, que el Señor nos estimule a prepararnos de la mejor manera posible para servirle. ¡Amén!

Pastor Álvaro Rolón