​Jesús Condena el Sectarismo

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​          Sirviendo a un Dios Vivo

​San Marcos 9:38-42 dice: "Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía. Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguna hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí. Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es. Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa. Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar."
 
Creo que esta porción bíblica es suficiente para ponernos a pensar profundamente en la forma en que hemos estado enseñando, predicando o simplemente evangelizando. A veces se nos va la mano en lo que decimos, dejándonos llevar por nuestras emociones sobre lo que creemos como grupo religioso. Entiendo que posiblemente debemos arrepentirnos y pedir perdón a Dios, si hemos ofendido a alguien, presionándoles al querer expresar nuestras ideas. Esta porción bíblica debe ser estudiada, y analizada por todo cristiano de todas las diferentes congregaciones. La enseñanza de nuestro Señor Jesucristo en esta escritura, tiene el propósito de crear paz y hermandad entre los diferentes grupos cristianos.
La enseñanza presentada aquí es completamente contraria a la realidad que vivimos los cristianos. Por nuestras diferentes formas de pensar e interpretar las escrituras, a veces parecemos más 'feroces enemigos', que hermanos en Cristo. En ocasiones, por querer defender el evangelio, lo que hacemos es hacerle daño. Las personas del mundo, muchas veces nos ven más como enemigos unos de otros, que como hermanos.
Nuestro Señor advierte enfáticamente, tener cuidado con hacer tropezar a alguno de los que Él llama "pequeñitos que creen en mí." El Señor señala que las consecuencias que sufrirá el que haga tropezar a uno de ellos, será desastrosa. Entiendo que Él llama pequeñitos a hermanos que posiblemente están comenzado en el evangelio. También podrían ser hermanos que llevan mucho tiempo, pero no han tenido la oportunidad o la capacidad de recibir mucha enseñanza bíblica. A estas personas es mejor dejarlas tranquilas y no tratar de obligarlas a aceptar enseñanzas que no pueden digerir o asimilar. En algunos casos podríamos causar que dicho hermano se aparte de los caminos del Señor, y eso sería algo muy serio y triste. Por causar una situación como ésta, tendremos que darle cuentas al Señor. Luego de analizar este estudio, creo conveniente ser un poco más cuidadosos y prudentes al abordar algún tema cristiano, y posiblemente mejor sería desistir y dejar las cosas como están.
Si un pastor está dirigiendo una iglesia independiente, es decir, que no hace parte de algún concilio, algunas personas lo cuestionan. Algunas veces por ignorancia preguntan, ¿y quién lo nombró a usted pastor? Esto se debe a que no saben que el que llama y nombra a los ministros es el Señor Dios y no hombre alguno. Los ministros se unen a algún concilio para tener ciertos beneficios, teniendo también que cumplir con las regulaciones establecidas por el grupo. Los que están en la dirección a la cabeza del concilio, y algunos miembros, generalmente están en busca de más miembros para reforzar su concilio. Esto está correcto, pero no significa que un pastor independiente tenga por obligación que unirse a ningún concilio. Todo lo dicho anteriormente se puede verificar en lo expuesto por Jesucristo en San Marcos 9:38.
El libro de Romanos nos presenta varias escrituras que sostienen o fortalecen la tesis que nos presenta Jesús sobre el sectarismo, en San Marcos 9:38-42.
 
Romanos 14:1-3 expresa: "Recibir al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido."
 
La verdad es que el análisis de estas escrituras, es como un tapaboca, para la gran mayoría de nosotros los cristianos. Digo esto, porque el cristiano que diga que nunca ha contendido con otro cristiano con relación a uno de estos temas, debe pensarlo otra vez. Hace algunos años, y creo que todavía, se puede escuchar a hermanos cristianos mandando a otros hermanos para el infierno, porque come tal o cual cosa. El que come se mofa del que no come, porque dice que es un tonto ignorante. Todas estas cosas no son agradables a Dios. Dios nos ha recibido a todos y conoce nuestras debilidades y flaquezas. El estudio de estas escrituras nos debe guiar a amarnos más los unos a los otros y a tratar de comprendernos.
 
Romanos 14:5-6 continúa señalando que: "Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios."
 
Aquí nuestro Señor continúa redarguyéndonos sobre una conducta que es muy común en su pueblo, pero que no es aceptada por Él, porque es algo muy dañino.
 
Romanos 14:7-9 dice: "Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven."
 
Hermanos, nosotros todos somos del Señor y debemos vivir para Él, haciendo todo para su honra y su gloria. No debemos hacer nada para vanagloriarnos, porque así estaríamos pretendiendo quitarle la gloria y la honra a Él. Él debe ser el todo en nuestras vidas.
 
Romanos 14:12-13: "De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo y ocasión de caer al hermano."
 
Si seguimos esta enseñanza de parte del hermano Pablo, la cual entiendo que sale del corazón de Dios, las cosas en el pueblo de Dios mejorarían grandemente. Es muy importante mantener presente que un día tendremos que dar cuentas a Dios de todo, todo lo que hemos hecho o dicho.
 
En Romanos 14:14-15, el apóstol continúa: "Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es. Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió."
 
Hay hermanos que desde que comenzaron en los caminos del Señor, se les ha estado prohibiendo algunas comidas, bebidas, vestimentas, cortes de cabello y muchas cosas más. Esto es lo que han aprendido y es muy difícil quitárselos de la mente. Un buen ejemplo de esta situación lo encontramos en Los Hechos 10:9-15. En este pasaje bíblico, el Señor le permite a Pedro experimentar la visión de un éxtasis. En dicha visión, el Señor le muestra un gran lienzo, en el cual había toda clase de cuadrúpedos terrestres, reptiles y aves del cielo. Y le vino una voz: "Levántate, Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: "Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo."
Un poco más adelante, en Los Hechos 10:28, Pedro explica el significado de aquel éxtasis que recibió de parte del Señor. En dicho éxtasis, los animales inmundos representaban a los gentiles. Esto lo podemos apreciar mejor en Hechos 10:44-48.
En estas escrituras podemos visualizar, que aunque estos animales inmundos representaban a los gentiles, Pedro se niega ante Dios a comerlos, debido a la convicción religiosa que tenía. Esto nos revela cuán fuerte son las doctrinas o creencias religiosas que recibimos en nuestras congregaciones. Se nos hace difícil romper con estas creencias, aunque sea el propio Dios quien nos lo pida. Es bueno saber que exactamente esto mismo sucede hoy día en muchas congregaciones.
 
Romanos 14:19-21 continúa: "Así que, sigamos lo que contribuye a la paz, y a la mutua edificación. No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come. Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en lo que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite."
 
En esta porción Pablo, dirigido por el Señor, continúa alentándonos a hacer todo lo posible procurando establecer la paz y la edificación en el cuerpo de Cristo. Nos exhorta a ser cuidadosos con lo que hacemos y decimos. Si alguien entiende que podemos comer y beber de todo, dando las gracias al Señor, debemos asegurarnos que no hay nadie cerca de nosotros que piensa diferente. Si hay alguien que piensa diferente, tenemos que desistir de consumir esos alimentos.
 
Romanos 14:22-23 aconseja: "¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe: y todo lo que no proviene de fe, es pecado."
 
Aquí Pablo llama bienaventurado al que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. Todo, todo lo que hagamos en la vida debe ser con fe. Si dudamos en lo que hacemos, si es correcto o no, estamos pecando. Una misma cosa puede ser un pecado para alguien y no ser pecado para otra persona. Si una persona come algo con temor de que puede ser un pecado, para él lo es. La otra persona come lo mismo, pero está seguro que no es pecado, para él no lo es.
 
Romanos 15:1 resume: "Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos."
 
Este estudio finaliza recalcándonos, instruyéndonos a esforzarnos a vivir para agradar a nuestros hermanos. Siempre debemos recordar lo que nos recomienda:
 
1 Corintios 6:12: "Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna."
 
1 Corintios 10:23: "Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica."
 
1 Juan 4:7-8: "Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor."
Pastor, Álvaro Rolón
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