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​          Sirviendo a un Dios Vivo

SERIE: RELACIONES DE PAREJAS
Tema: La Dinámica de Parejas
 Antes de la Caída del Hombre
 En Génesis 1:26, dijo Jehová, “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza.”
“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”. Génesis 2:18. “Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre”. Génesis 2:21-22. “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban”. Génesis 2:24-25.
 
 Después de la Caída
 Todo lo narrado hasta aquí,ocurrió antes de la caída del hombre, o sea, en la “Dispensación de la Inocencia” y el “Pacto Edénico”. Luego, la mujer se deja instigar por la serpiente, desobedece a Dios, despreciándole y obedece a la serpiente. Eva dio a comer de aquel fruto a Adán, el cual también comió. En aquel momento sus ojos fueron abiertos, supieron que estaban desnudos. Desde aquel momento termina la “Dispensación de la Inocencia” y comienza la de “la Conciencia”. Termina el “Pacto Edénico y comienza el Adámico.
 Ahora Adán y Eva están conscientes de todo lo que les rodea, se avergüenzan y se esconden debido a su desnudez. En este momento también comienzan las excusas. Eva culpa a la serpiente por su desobediencia y Adán culpa a Eva. Aunque la Biblia no dice nada de esto, pero imagino cómo serían las relaciones de Adán y Eva desde esta caída. Pienso que cuando Adán llegaba cansado, sudado de trabajar, recordaría que todo ese trabajo y sufrimiento se debió a Eva (Génesis 3:23); quizás Eva tendría tremenda “mala barriga” (malestares de las preñeces), y luego su temperamento se volvería irritable, al sufrir los dolores del parto, como dice Génesis 3:16ª. Después en Génesis 3:16b dice: “tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti”. Aquí veo que es bíblico que “lo normal” en un hogar sea, que el marido se enseñoree de la mujer. No me tiren las piedras todavía, no quiero decir que el hombre sea un tirano, ni que abuse de la posición en que lo puso Jehová Dios. Creo que el hombre, como cabeza del hogar, debe ser el proveedor y el protector de su casa.
 Si aceptamos la Biblia como “La Palabra de Dios”, debemos aceptarla en su totalidad. Desde el principio, Dios quiso que el hombre fuese la cabeza del hogar, y en ningún lugar en la Biblia esto cambia. Luego de la caída del hombre, surge toda situación negativa, debido al pecado que entró en la raza humana. Adán tiene que trabajar, Eva tiene que someterse a su marido y sufrir dolores en sus preñeces. Más adelante encontramos que con Caín y Abel, se manifiesta el egoísmo y el celo de parte de Caín, por lo cual luego se convierte en fratricida. Todo tipo de pecado y de maldad comienza a dejarse sentir sobre la raza humana y el mundo en general. El pecado y la maldad se siguen multiplicando hasta nuestros días.
 Desde antes de que el hombre cayera en pecado, es decir, desde antes de la fundación del mundo, Dios en su Omnisciencia, por su capacidad de saberlo todo, sabía que el hombre caería. Dios sabía que una vez que el pecado entrara a la humanidad, el hombre por sí mismo no podría hacer nada, para poder mantener una relación con Él. Desde antes de fundar el mundo, ya Dios había elaborado el plan de salvación para la humanidad.
 Volviendo al momento en que los ojos de Adán y Eva son abiertos y conocieron que estaban desnudos, y “cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales” Génesis 3:7b, vemos que el hombre comienza a tratar de protegerse a sí mismo, tiene miedo, se esconde, etc. Dios sabe que por más que trate, le es imposible al hombre protegerse por sí mismo.
 
“Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió”. Génesis 3:21
 
 Este es el primer sacrificio de animales donde se derrama sangre y la piel del animal es usada para cubrir al hombre. A pesar de su desobediencia y pecaminosidad, Dios, en su infinito amor por la humanidad, le provee protección. Dios sabe que sin Él, el hombre está perdido, que nada podrá hacer por sí mismo para salvarse de toda adversidad. Desde el momento que el hombre cae, ya Dios no espera lo mismo que antes de la caída. Ahora, aunque en su interior el hombre desee hacer cosas buenas para agradar al Señor, no puede. Por tanto, desde el momento de la caída, Dios manifiesta su provisión, su plan para la salvación de la humanidad.
 
“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. Génesis 3:15.
 
 Este versículo encierra el mensaje total de todo el Antiguo y el Nuevo Testamento. Aquí está la promesa de un Salvador, el Cristo de la gloria, simiente de la mujer. Este versículo nos dice que Satanás nos hará daño, pero que nuestro Señor Jesucristo le herirá a él en la cabeza, o sea de muerte. Luego podemos ver en el Capítulo I “Dispensaciones y Pactos” del libro “Jehová-Jireh”, cómo Jehová nos ha ido revelando su plan de salvación en forma progresiva.
 Hoy nos encontramos disfrutando de su máxima expresión, que es “La Gracia de Dios” y su “Reino”. Todo lo expuesto hasta este momento tiene el propósito de dejar establecido que la forma de vida y lo que Dios esperaba del hombre antes de la caída, no es igual a lo que Él espera después de la caída.
 
 
 De hojas de higuera a túnicas de pieles
 La protección que el propio hombre se puede proporcionar está representada aquí por hojas de higuera. Sabemos que tratar de cubrirse con hojas no dará muy buenos resultados ni durará por mucho tiempo. Sólo se hicieron delantales, los cuales no serían suficientes para cubrir y proteger del frío todo su cuerpo. Ahora las condiciones de vida serían diferentes, tendrían que cuidarse de las inclemencias del tiempo, lo que no era necesario antes de la caída.
 Jehová Dios les provee de túnicas de pieles. Aquí podemos apreciar la gran diferencia entre la protección del hombre por sí mismo, representada por delantales de hojas, y la provisión de parte de Dios, representada por túnicas de piel. La túnica de piel es duradera y les cubriría todo su cuerpo. Estas túnicas les protegerían tanto del frío como del medio ambiente en general.
 Estas túnicas de piel simbolizan la seguridad que podemos disfrutar cuando estamos bajo la protección de nuestro Dios. Los delantales de hojas, significan lo que podemos lograr en nuestras vidas, sin la bendición del Señor. Sabemos que sin Dios, nuestros logros serán pasajeros, de muy poca duración. Acerquémonos a Dios y Él se encargará de nosotros.
 



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